Preparados,listos, YA!

Ahí estaba yo. Era una sala llena de maderas nobles por todos lados,con cuadros caros y un repiquieteo de un reloj de pared de grandes dimensiones; esperando la entrada del notario meditaba sobre donde me estaba metiendo. Tantas opiniones de unos y de otros, buenas y malas, esperanzadoras y desmotivadoras, todo aquello que había estado dando vueltas por mi cabeza durante dos meses parecían estar conmigo en aquella mesa de roble:
-No tienes ni puta idea de donde te estás metiendo.-dijo el conglomerado de opiniones sentado a mi derecha-
-Adelante, hay que arriesgarse en esta vida. Nada se escribe de los cobardes- dijo por su parte otro conjunto sentando a mi izquierda-
Nada se escribe de los cobardes porque supongo q hay muchos -pensé para mi mismo-
-¿Y tu vida que? la vas a perder entera, se acabó el salir de fiesta para siempre.
-Para siempre no, esto es solo temporal y tu lo sabes,-dijo levantandose de su silla desafiando al otro.
-Claro que es para siempre, ¡quedará esclavizado de por vida!.
El tono de la discusion estaba llegando por momentos a mayores. Yo tan solo me deleitaba mirando abstraido un precioso cuadro de playa situado justo enfrente de mi con sus barcas y su puesta de sol...como añoraba la playa, el estar tanto tiempo en ella que acabe teniendo ganas de volver a Sevilla ...
-¡Eres un cobarde!-
- ¡Y tu estás ciego!-
-¡Ya me he hartado de ti!¡Se acabó!- dijo lanzandose sobre el otro-
Mientras peleaban yo seguía tranquilo, relajado mirando el cuadro. Dejaron caer unos caros y modernos adornos y rompieron un espejo asi como una silla en la cabeza de uno.Con el forcejeo final calleron los dos por una ventana que estaba abierta en la sala ( el aire acondicionado estaba estropeado justamente hoy) y entró en ese momento un hombre con gafas, calvo y trajeado.Era el notario.
-¿Estás preparado?. -me dijo a la vez que se sentaba y me acercaba un bolígrafo.
-Si.Lo estoy.